LA FLM COLABORA EN UN ESTUDIO EUROPEO PARA CONOCER LAS NECESIDADES FORMATIVAS DE LOS INMIGRANTES Y FAVORECER SU INTEGRACIÓN
Santander, 23 de abril de 2009.- La Fundación Laboral del Metal ha puesto en marcha una novedosa experiencia destinada a detectar las necesidades formativas de los inmigrantes que actualmente residen en Cantabria. La primera fase de este proyecto, pionero en España, se desarrolló el pasado mes de marzo y ha consistido en el diagnóstico de las necesidades de los extranjeros para posteriormente elaborar, a nivel europeo, el material que permitirá fomentar la integración social y laboral de los foráneos que residen en la UE.
En el caso de la Fundación Laboral del Metal se han organizado dos foros de discusión: Uno de ellos con diez menores de edad procedentes de Argelia, Guinea Conakry, Malí, Marruecos y Ucrania. En el caso de los jóvenes africanos, todos ellos llegaron a España de manera ilegal, en la mayoría de los casos, en los bajos de un camión o tras introducirse como polizones en los barcos que conectan Andalucía con Marruecos. El segundo de los grupos ha estado formado por diez adultos procedentes de Colombia, Perú, Paraguay, Bolivia, Moldavia, Guinea Conakry y Bangladesh.
Para el desarrollo de este proyecto, la Fundación Laboral del Metal ha contado con la colaboración del Aula de Dinamización Intercultural de la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria y las ONGs Nueva Vida y Cantabria Acoge, con las que trabaja paralelamente en la elaboración de material didáctico y de interés sociocultural para la integración del colectivo en la región.
Obstáculos
Entre los principales obstáculos a los que se enfrentan tanto los adolescentes consultados como los adultos, figura la falta de documentos de residencia, el desconocimiento del idioma y las diferencias étnicas y culturales.
Entre las conclusiones derivadas de la primera fase del proyecto figura la importancia que los extranjeros dan a la educación para alcanzar su objetivo: la consecución de los ‘papeles' que les permitirán residir en Europa de manera legal. Para ello, el principal problema al que se enfrentan es el desconocimiento del idioma -español en nuestro caso-. Los jóvenes que han participado en el proyecto apenas poseían conocimientos de castellano cuando llegaron al país, un hándicap que han ido solventando a través de la formación recibida en los centros de acogida donde residen y a través de su participación en el Programa de Cualificación Profesional Inicial (PCPI) que actualmente se imparte en la Fundación Laboral del Metal.
Los adolescentes son conscientes de la necesidad de contar con un título que acredite sus conocimientos. Por ello, destacan la importancia de continuar estudiando para acceder a un puesto de trabajo y evitar el "fracaso", que ellos entienden como ser expulsados y volver a su país de origen. Los jóvenes coincidieron en su deseo de permanecer en España para trabajar y ganar un sueldo con el objeto de afrontar las deudas acumuladas por sus familias para sufragar a las mafias su traslado a Europa.
Los adultos, por su parte, consideran que la calidad de vida en España es muy superior a la de sus países de origen, por lo que en principio no tienen intención de regresar. En este sentido, destacan la seguridad, la educación gratuita y la sanidad pública como factores fundamentales para mantener su residencia en nuestro país.
Países participantes
El proyecto está liderado por la organización irlandesa Springboard Opportunities Limited, que desarrolla desde 1992 programas de formación e integración laboral para grupos bajo riesgo de exclusión social y personas con discapacidad.
Además, junto a la La Fundación Laboral del Metal trabajan en este proyecto instituciones de Italia, Polonia, Irlanda, Inglaterra y Grecia.